CARTES AL MALTRACTADOR

8 de març 2013, 0:22 publicada per Ignasi Pena Moré   [ actualitzat el 8 de març 2013, 2:55 ]
A continuació, us presentem una selecció de les cartes que han escrit els alumnes de 4t d'ESO de l'Institut als maltractadors.

Senyor x:

Li escric el següent, degutalsfets que han arribat al meuconeixement:

Ésacusat de no estimar la seva dona.

Ésacusat d’ agredir-la.

Ésacusat d’ espantar-la i de atermorir-la.

Ésacusat de ser un… maltractador!!

Per a aquestesraonséscomdemnat a passar la resta de la seva vida a la presó, sol, aïllat i a on no tornarà a fermés mal a capaltra dona!!

 Autor: ALBERT FORT


P

uedo parecer fuerte, pero soy frágil como una rosa, y tú eras un bestia, esclavo de tus impulsos. Aún recuerdo el día en que fuimos conscientes de que ya no éramos unos niños… nos hicimos adultos juntos. Tendría que haber escuchado más a mi familia y menos tus palabras: “ te he demostrado que te quiero, cásate conmigo”…

Todo iba bien, o eso parecía, cuando me juraste serme fiel de por vida y yo a ti… una historia como cualquier otra. Pero desgraciadamente el tiempo pasa y las personas se cansan, las relaciones mueren y con ellas los sentimientos…pero yo lo noté… estaba ciega, ciega de amor. Estaba harta de tantas noches sola y lo peor es que sabía que tú no eras hombre de una sola mujer. La primera vez fue la más dolorosa… gracias por regalarme una infidelidad por cada rosa, pero ya me daba igual, si me fallabas… me hacías el amor… estaba harta de callar por fuera y gritar por dentro.

Decidí que le debía dar la espalda a todo, que te debía dar la espalda a ti. Apareciste con aquel olor a ginebra y perfume barato de cualquier motel de carretera. Me preguntaste dónde iba y recuerdo exactamente todo lo que te dije antes del primer golpe: “Fin del juego, has ganado” y sobretodo recuerdo las palabras que gritabas mientras me golpeabas: “Me da igual!, ¡No me importas, nunca te he querido!

Decidí quedarme en casa, pensé que seguro que no volvería a pasar, tú ibas borracho y claro, yo todo lo hacía mal…ya no sé cuánto tiempo podré aguantar, y aunque no me quedan más lágrimas para derramar… me querías, eso pensaba, que no habría más heridas, que mañana sería un nuevo día y seríamos felices de nuevo.

Todo parecía calmarse, pero … lo volviste a hacer… querías un hijo y yo no lograba quedarme embarazada. No te pudiste controlar… después de una tanda de insultos, puñetazos y de “si no eres mía no lo serás de nadie”… acabé en el hospital. No había maquillaje que pudiera tapar tantas cicatrices. Esto no se podía olvidar con un simple perdón y un par de besos. Sabía que no iba a ser ni la primera ni la última vez.

Por favor, dime que esto no ha pasado, que mañana todo habrá cambiado, que esto será un horrible recuerdo… sé que es demasiado tarde para ir hacia atrás… no tendré más oportunidades o tan solo seré una triste noticia en la prensa local, y  espero que mi historia vaya más allá de la memoria.El final… ya lo sabes, prefiero novoverlo a rememorar.

AUTORA: ANDREA GARCIA


H

 

Ola, maltractador:

 Sóc un noi de 4t de l’ ESO i parlaré amb tu amb respecte, o almenys intentaré mantenir-lo, tot i que no te’ l mereixes!! 

Encara no crec el que has estat capaç de fer! La meva pregunta és… per què ho has fet? Els problemes i les discussions no s’ arreglen amb la violència... així no arribaràs enlloc! L’ únic que estàs fent és perjudicar les persones que tens al voltant i les persones que t’ estimen.

Maltractar una altra persona és un delicte i es paga amb la presó... però a més, la humiliació, el menyspreu... la soledat!! Aquest serà el teu maltracte!

Ella no té la culpa del teu passat, de les discussions, de la manca de carinyo quan més ho necessitaves... ella no és un objecte que puguis manipular, ella no està al teu costat per a què la humiliïs, la utilitzis o la insultis...i saps el pitjor de tot?? Ella no va venir a aquest món per a què tu la matis... sinó per a ser feliç...

Ningú té el dret de matar a un altre ésser humà!!!

 

Autor: Carles Homs

Cariño, lo siento.

S

upongo que acabas de llegar del bar, como cada noche. Pero no podía esperar más.

Sé que nunca he sido la mejor esposa del mundo, ni la mujer más perfecta. Sé que mis defectos superan mis cualidades. Sé que mi trabajo no era nada del otro mundo… limpiar casas nunca se ha pagado muy bien. Sé que mi comida nunca te ha gustado, lo sé porque nunca estabas en casa y siempre venías a las tantas ya cenado. Sé que la intensidad de nuestras relaciones sexuales fue disminuyendo cada vez más, a medida que iban transcurriendo los años de casados y eso hacía que estuvieras más fuera de casa.  Aún no entiendo el por qué de todo eso… antes éramos felices.

A medida que pasó el tiempo, nuestras conversaciones se basaban en insultos y a la que abría la boca, tú siempre me hacías callar y no precisamente con un beso… sino con un puñetazo. Nunca podía opinar, sólo tú tenías la razón.

Siempre te he querido, desde el primer momento en que te conocí. Si me pegabas era porque no hacía algo bien, por eso, en parte, me lo merecía. Sé que cuando me forzabas a hacer el amor, era porque te sentías solo. Nunca le he dicho nada de esto a nadie. Mis amigas me preguntaban que por qué siempre tenía morados… yo siempre mentía y les decía que era muy torpe, que siempre estaba por el suelo. Cuando me veían con arañazos por la cara, decía que había sido nuestra preciosa gata, que siempre se cargaba las culpas del daño que tú me hacías.

Nunca te he sido infiel, y sé que si siempre volvías a las tantas con perfume de vodka, era porque nunca he sido lo suficientemente buena.

Recuerdo cada discusión que hemos tenido, recuerdo cada lágrima provocada por ti. Recuerdo tu cara de odio hacia mí… pero ya nada tiene sentido…. Estoy harta de vivir siempre con el miedo de que me levantes la mano yo por haber dicho cualquier cosa que no te guste. Tengo vergüenza de salir a la calle, ya que tengo la cara morada y mis brazos marcados. No vale la pena vivir si tiene que ser así toda la vida…

¿Sabes, amor?... Te quiero, y siempre te he querido… y voy a hacerte el favor más grande… tu deseo se va a cumplir: desaparezco de tu vida,  de tu mundo… No me busques, no me encontrarás. No quiero que vuelvas a hacer daño a otra mujer…así que te he denunciado. No intentes huir… ¡no podrás!

Aurtora: ERIKA SÁNCHEZ

H

 ola, maltractador:

Així és com va començar tot, amb un “hola!”, i ara tot s’ ha acabat. És irònic, no?

T’ haig de dir que ja no em crec les teves mentides, ni els teus “T’ estimo”, ni els teus “Ets la meva princesa”.

Per cada cop que rebia, em feies més i més mal, però has de saber que per cadascun, tu feies miques la meva dignitat… no em respectaves gens!!

El teu comportament em feia sentir molta por… constantment. Por de saber que estimava a algú que em feia mal, por de sentir que no senties el mateix que jo, por que no em respectessis, por de veure que ja no era el mateix, por de saber que m’ havies mentit, que no eres qui prometies ser...

Ja no sento alegria, ni pena...ni tampoc et reconec. Dorms cada nit amb mi, però no ets aquell home que em va prometre amor etern.

M’ he cansat, sincerament, ja no tinc ganes de lluitar per algú com tu i de suportar el teu menyspreu.

He intentat continuar endavant, mentint a la família, mentint-me a mi mateixa, dient-me que jo era la culpable del que passava.

Avui he estat valenta, he agafat forces per dir-te que això s’ ha acabat. Avui poso punt i final a aquesta història. No vull continuar veient la meva cara ferida, no vull plorar en silenci.

T’ informo que aquesta no és l’ última carta que rebràs…aviat t’ arribarà una de la policia… sí, t’ he denunciat.

Fins mai …

La teva princesa”

   AUTORA: LAIA CORREAS


D

urante todo este tiempo me habías demostrado que me querías, lo habías hecho de mil maneras diferentes. Además hoy hace dos años que me pediste matrimonio… dije que sí, encantada. Tú no parabas de repetir que aquella respuesta te había hecho el hombre más feliz del mundo, que me amabas ahora más que nunca y que lo harías siempre con todas tus fuerzas.

Así empezó nuestra gran historia de amor, con ramos de flores, bombones, paseos y dulces miradas… eras un buen hombre y eso me hacía estar enamorada.

Los días pasaban como en un cuento de hadas, los preparativos de la boda, los planes de futuro, la nueva casa… pero, empezaste a salir con tus amigos más a menudo. Al principio no me importó, pero la cosa fue aumentando hasta que te dije que quizás no deberías beber tanto… tú me respondiste:

- ¿Me estás llamando borracho? Empezaste a chillar y me soltaste unas cuantas amenazas y yo no dije nada. Al día siguiente no le di más importancia…

Los días pasaron, nos casamos. Por fin me quedé embarazada y yo te necesitaba más que nunca, pero… ¿qué mejor manera para ti de celebrarlo que saliendo con amigos? Llegaste tarde, y cuando te metiste en la cama te pregunté que dónde habías estado, ya que me tenías preocupada. Tú, sin darme ninguna explicación, me chillaste y me dijiste que me callara, pero yo, falta de cariño, te reproché que siempre me dejabas sola en casa… en ese momento extendiste el brazo y me pegaste.

Recuerdo ese día como el peor, en el que más he llorado de mi vida. No por el dolor  físico, sino por el “shock” en el que me hallaba.  Todo había cambiado tanto desde que nos conocimos…

Al día siguiente me pediste perdón, me dijiste que el día anterior estabas cansado y algo bebido. Cometí un error… te excusé… pensé que era normal, que esas cosas le pasaban a cualquiera y que yo era un poco bocazas también.

Nació el bebé… era una niña preciosa, pero tú querías un niño. Me llamaste gorda y me dijiste que no sabía hacer nada bien, que me pasaba todo el día en casa y no era capaz de tener la cena preparada. Repetías que te estaba obligando a hacer lo que no querías… entonces me agarraste y me pegaste durante mucho tiempo. Escapé corriendo y más tarde te denuncié. Pero más tarde vi por el papel del juez, que no había servido para mucho…

Me mudé con mi madre, encontré un nuevo trabajo, en otra ciudad, encontré otro novio…

Pero, un día al volver a casa, ahí estabas tú de nuevo, en el portal… me clavaste un cuchillo, 3 veces… justo en el corazón. … y ese ha sido el final, el final de nuestro pequeño cuento de hadas, pero también el de mi vida. Es triste pensar que por tu culpa, solo llegué a ser un mal día en la prensa local…

 Autora: NAGORE PEREIRA

E

sto  se lo escribo a una persona, que por un momento en mi vida, me hizo pensar o creer que iba a ser feliz a su lado... eso fue cuando me dijo “ te amaré hasta que la muerte nos separe”. Pero nunca pensé que esa muerte sería gracias a él.

Ahora solo tengo tres palabras que pueden explicar todo lo que he sentido: miedo, dolor y amor…

Miedo… el que tengo cuando me gritas delante de las niñas, miedo a tus manos, a tus gestos, a tu cara, a tus ojos; miedo a tus besos, a hablar , a escuchar… ¡a vivir!Es un miedo profundo que siento al verte. El miedo de la vergüenza, de la noche y del día.

Dolor… por tus insultos, tus golpes, tus abrazos… el dolor de las paredes, de las puertas, del suelo… un dolor que no creí conocer nunca.

El amor… el que sentí hace tiempo por ti, el amor que creía que sentías por mi… el amor destrozado a base de golpes.

Como ves sigo siendo la misma estúpida que solo dice … tres palabras, las que me has enseñado tú… pero la tercera…algún día volveré a sentirla de nuevo.

 AUTORA: YASMÍN GASCÓN


Cada día me despierto,

sin ganas de nada,

esperando la noche

en que abandones mi cama.

 

Me da vergüenza contarlo,

aunque él sea tan malo,

siempre  es lo mismo…

las noches de palos.

 

La cara morada,

los brazos cortados,

mi hija llorando,

¡Dios mío!, ¿qué me ha pasado?

 

Por fin me atreví,

¡me desaté de las cadenas!,

¡Ya sufrí bastante!,

¡Ahora llora tú mis penas!

 

Mi familia, apoyándome,

mi hija, contenta…

¡Por fin encontré

a la persona correcta!

 

AUTOR: CARMELO GARCÍA

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